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Cocina

Sácale el máximo partido a los alimentos, atrévete con nuestras recetas y aprende con nuestros prácticos trucos y consejos de cocina.

  • ¿Es sana la carne de caballo o equino?

    carne de equino Pese a que estemos ciertamente acostumbrados a comernos cualquier parte del cerdo o de la vaca -incluso cordero o cabritos-, nos es mucho más difícil de digerir la idea de engullir caballo. Pese a que fuera pasto habitual en la dieta de nuestros antepasados, hemos llegado a personalizar tanto al animal que nos da cierto reparo catalogarlo como comida, al igual que nos ocurre en nuestra cultura con la carne de todo animal que consideremos mascota.

    No obstante, y como se ha demostrado recientemente, si comenzamos a investigar el origen de algunos de los alimentos que llegan a nuestra cocina, nos damos cuenta de que, efectivamente, muchas marcas venden carne de caballo mezclada con carne picada de vacuno. Por lo tanto, la gran pregunta ahora es: ¿es sana la carne de caballo?

    Sin duda. La carne de caballo, de hecho, se caracteriza precisamente por su alto valor nutricional. Sin ningún tipo de problema, por lo tanto, la carne de equino puede ser pieza de una alimentación omnívora saludable, gracias a su extra en fibra y calorías, que sirven pata luchar contra la anemia o el colesterol. El equino es, no en vano, una de las más magras carnes rojas, con una cantidad muy baja en grasa y alta en proteínas. Por eso, es recomendada en multitud de dietas para adelgazar, que, en cambio, tienden a eliminar otras carnes rojas de manera inmediata. Tampoco hay problemas, asimismo, en mezclar carne de equino con la de vacuno, como parecen hacer algunas marcas para ahorrar en su producción.

    Por supuesto, esta apreciación se entiende dentro de que todo el mundo debe controlar el consumo de carne y grasa animal, cuyo exceso nunca es saludable para nuestro organismo. Sin embargo, el conflicto social entre esta carne y la de vacuno es simplemente deontológico y cultural. Nada que ver con su calidad o nuestra salud.

    En cuanto al sabor, la carne de caballo es habitualmente más dulce, tierna y blanda que las demás. Siempre que la higiene del lugar donde se han criado los animales sea la correcta, por su parte, no habrá ningún tipo de problemas con ingerirla. De hecho, los jamelgos habitúan a ser más exquisitos comiendo que muchos de los animales que habitualmente nos llevamos a la boca. No comen ni beben nada, por ejemplo, que no esté en condiciones, y, como herbívoros, sólo tragan alimentos naturales, desde cereales a pastos como paja o alfalfa.

  • ¿Cuál es el origen del roscón de reyes?

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    Protagonista del fin de las vacaciones navideñas -y de sus excesos-, el roscón de reyes dice adiós a esos Reyes Magos cargados de regalos que, en 6 de enero, nos recuerdan que la vuelta a la normalidad está a próxima. Y, a veces, incluso se agradece. El roscón es básicamente un bollo con forma de rosca,  que puede estar relleno de nata y adornado por fruta cristalizada o confitada. en su interior, además, siempre tiene una sorpresa -un haba o una figurita - que tradicionalmente logra el que será encargado de pagar la merienda. Pero... ¿cuál es el origen del roscón de reyes?

    El origen, como en muchas de estas tradiciones milenarias, no es totalmente cristalino. Algunos, por ejemplo, lo datan hasta la Antigua Roma, o concretamente a las saturnales romanas, hechas en honor al Dios Saturno, deidad de la agricultura. En esta fiesta de esclavos, celebrada en diciembre, se conmemoraba el nuevo período de luz, el solsticio de invierno. Era entonces, con la cosecha terminada, cuando los esclavos tenían la oportunidad de descansar y reponer fuerza, mientras que los amos les elaboraban unas tortas redondas que incluían higos, dátiles y miel para recompensar el trabajo.

    Más adelante, en el siglo III, se comenzó a introducir un haba seca en el pastel como símbolo de prosperidad. Al que le tocara sería convertido en el 'rey de reyes' durante el mencionado día. Como ocurre con prácticamente todas las tradiciones de la Navidad, su origen tiene poca o ninguna relación con el cristianismo, que comenzó a adaptar las celebraciones paganas cuando, en el siglo IV, convirtió la conmemoración al catolicismo.

    En ese momento, la fiesta desaparece de casi todo los lugares, salvo de Francia, donde comienza a comerse Le Roi de la Fave (el rey del haba), con especial protagonismo para los niños. Al que encontrara el haba, esta vez, se les agasajaba con regalos durante la pertinente fiesta. Pero fue el niño rey Luis XV quien se encargó de expandir la tradición, después de que quedara encantado con el dulce local en el que le escondieron un medallón de diamantes. Poco a poco la tradición fue tomando cuerpo por el resto de lugares de la Europa occidental y, por consecuencia, a Hispanoamérica, pese a que el haba fuera perdiéndose de la original costumbre.

  • Diferentes maneras de preparar el pavo en navidad

    pavo-navidadEn muchos hogares, el pavo es una de las verdaderas estrellas de las comilonas navideñas. Un habitual de cualquier fiesta, llega un momento, sin embargo, en el que comenzamos a cansarnos de comer siempre la misma receta de pavo al horno o ahumado, con el mismo sabor, un gusto similar y nada de imaginación.

    Por eso, si queremos seguir respetando las tradiciones al tiempo que damos un toque de color y sabor a nuestro habitual pavo, tenemos la oportunidad también de preparar la habitual ave de una manera de lo más original. Seguro que la nueva receta nos convertirá en los verdaderos monarcas de la Nochebuena, sorprendiendo a propios y extraños. Éstas son algunas de nuestras propuestas:

    - Pavo relleno a la Karmel. La receta típica de acción de Gracias, con carne picada, verduras frescas, frutas (mandarinas, arándanos, dátiles), especias y frutos secos.

    - Pavo trufado.  Pechugas rociadas con la mejor trufa.

    - Rollos de pavo. Cortar la pechuga en rollos y rellenarla pieza por pieza.

    - Arroz con pavo. Digno de las fiestas navideñas en el Mediterráneo. Básicamente una paella con un ingrediente estrella, el pavo.

    - Pavo al whisky o a la cerveza.

    - Pavo a la canela. Partido en trozos pequeños, con laurel, canela, coñac y verdura.

    - Brochetta de pavo.

    -Pavo vegetariano. Para todos los que no comen carne, existe la opción de comprar un pavo vegetariano, hecho normalmente de soya, rellenándolo por completo con frutas y verduras de todo tipo.

    Y, si no hay pavo, siempre será bienvenido un Cordero o un Cochinillo, típicos en la cena de Nochebuena en muchas de las localidades españolas.

  • Receta Árbol navideño de chocolate

    Llega la Navidad, y, con ella, toda una serie de recetas típicas de esta festividad. Cordero, entremeses, roscón de reyes... Nosotros, sin embargo, hemos decidido dar un toque de color a las Navidades, de la mano de un postre claramente navideño que seguro que sorprende a propios y extraños.

    Árbol navideño

    Ingredientes (6 personas)

    250gr de azúcar
    1 naranja de zumo
    2 yemas de huev
    1 huevo
    100gr de mantequilla
    1 yogur
    220gr de harina
    1 sobre de levadura
    Una pizca de sal
    20 gr de cacao en polvo
    Coco Rallado
    Lacasitos

    Cobertura de chocolate (30gr de aceite de girasol + 250 gr de chocolate para postres)

    Preparación

    - Ponga en un vaso el azúcar, la naranja troceada, las yemas y el huevo. Caliéntelo en una olla 2 minuto y mézclelo con una batidora (o con un aparato de cocina como la Thermomix, a 37º y velocidad 4).

    - Añadir la mantequilla y el yogur, y mezclarlo todo durante cuatro segundos. Inmediatamente, incorporar la harina, la levadura y la sal, y mezclar hasta que esté bien unido.

    - Engrase con mantequilla un molde con forma de árbol y espolvorea con harina para que la masa no se pegue. Vierte en el molde un cuarto de la masa.

    - Incorpore al vaso con los otros tres cuartos el cacao y mezclarlo. Cuando la mezcla esté lograda, vierte esta masa en el molde y extiéndalo con un tenedor para que tome una apariencia amarmolada.

    - Introducir el molde en el horno durante 25 a 30 minutos (180º). Compruebe que está listo con una aguja y, al terminar, sáquelo del molde con cuidado, con ayuda de una rejilla.

    - Preparar la cobertura de chocolate. Verter en el mismo vaso aceite, calentarlo e ir agregando trozos de chocolate poco a poco hasta que la masa se forme homogénea.

    - Cubrir el bizcocho con la cobertura y decorarlo con lacasitos, coco rallado o todos los objetos que se le ocurran y que podrían colgar de un árbol real. Ahora es el momento de la originalidad.

  • ¿Por qué se emplea sal en la conservación de alimentos?

    La sal, excelente conservante de alimentos

    Las propiedades conservantes de la sal la convirtieron en la antigüedad en un producto tan esencial que incluso los legionarios romanos llegaron a recibir su soldada en sal (por ello hoy en día llamamos “salario” al pago a cambio de un trabajo). Pero, ¿cuál es la razón de tales propiedades de preservación?

    Sin agua, los microorganismos no pueden proliferar, por lo que un medio muy efectivo para conservar los alimentos es su deshidratación mediante técnicas como la salazón, el ahumado o la conservación azucarada (mermeladas, frutas en almíbar, etc.).

    Tanto la sal como el azúcar eliminan el agua de los alimentos gracias a un proceso de ósmosis: en dos soluciones acuosas de distinta concentración, se produce el paso de agua desde la solución con concentración más baja hacia la solución con concentración más alta. Así, la sal diseminada en un alimento obliga al agua a salir del mismo, reduciendo el nivel acuoso por debajo del umbral en el que los microorganismos pueden desarrollarse.

    El mismo mecanismo de ósmosis explica por qué resulta tan peligroso beber agua salada, como saben bien todos los marinos.

    Y un útil consejo de cocina: si se echa la sal a la carne mientras se fríe, pierde agua y jugos, con el riesgo de que se quede dura; si se echa después, el agua se queda en su interior en mayor cantidad y el filete queda mucho más tierno.

  • Alimentación en tiempos de crisis

    La crisis afecta a todos los ámbitos de nuestra vida. Nuestro estado anímico se resiente ante la falta de trabajo, no nos podemos permitir las vacaciones de otros años, ni salir al cine ir de copas. Evidentemente disponemos de menos dinero para todo, pero si hay algo en lo que no deberíamos escatimar es en una buena alimentación.

    Lo cierto es que mantener una alimentación sana y equilibrada no está reñido con el ahorra, sino todo lo contrario. Los productos más caros suelen ser aquellos que no necesitamos aunque nos encanten, y nos estamos refiriendo a la comida precocinada, los platos preparados y todos esos caprichos para acompañar las noches de televisión que no nos aportan nada desde un punto de vista nutricional.

    Y es que comer sano es mucho más barato que comer mal. Si eliges los productos naturales y los cocinas tú mismo en casa ahorrarás en dinero y en salud. Y si buscas los productos frescos de temporada además de gastar menos, descubrirás una variedad de frutas y verduras que antes habías pasado por alto. En el caso de que haya productos que ni te suenen y no tienes ni idea de cómo se cocinan, Internet te ofrece todas las recetas posibles a coste cero.

    Es evidente que no están los tiempos como salir a comer de restaurante todos los días, así que toca hacer la compra semanal. Para un mayor ahorro en tu alimentación es necesaria una buena planificación. Decide un menú saludable lleno de productos de temporada para toda la semana en el que predominen las frutas, verduras, lácteos y legumbres. Cualquier potaje de los que hacían nuestras abuelas te saldrá más barato que una pizza para toda la familia, y además ganarás en salud.

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