Frutas de invierno: La manzana y la pera

Frutas de invierno: manzanas y peras

En nuestro primer post dedicado a las frutas de invierno nos centramos en los cítricos. Este segundo especial lo vamos a dedicar a dos frutas que también son muy típicas de esta estación. Hablamos de la manzana y  la pera, frutas que estarán muy presentes durante los meses más fríos del año.

En invierno la madre naturaleza pone a nuestra disposición una serie de frutas mediante las que podremos mantener nuestro cuerpo vitaminado y mineralizado ayudando así a nuestro sistema inmunitario a sortear catarros, gripes y todas esas enfermedades tan propias de los meses fríos.

La manzana: En primer lugar vamos a hablar de la manzana, el fruto del manzano que incluye más de 2.000 especies entre platas, arbustos y árboles. El manzano es el árbol frutal más cultivado en el mundo siendo China, Estados Unidos, Turquía, Francia, Italia e Irán los mayores productores.
Existen más de mil variedades de manzanas pero las que se comercializan con tan sólo una docena de variedades (Earky Red One, Top Red, Red Delicious, Satarking, Royal Gala, Granny Smith, Golden Supreme, Golden Delicious, Reinita y Mcintosh).

La mejor época para consumir manzanas son los meses comprendidos entre septiembre y junio, es decir, prácticamente todo el año. Sin embargo, la estación del año en la que más manzanas consumimos es en invierno. Después de los cítricos son la fruta que más tiempo aguanta en perfectas condiciones. Se conservan en perfecto estado durante días a temperatura ambiente. Si lo que queremos es conservarlas por periodos más largos lo mejor es introducirlas en una bolsa de plástico y cada semana rociarlas con un poco de agua. Así conseguiremos que aguanten durante 5 – 6 semanas.

A la hora de seleccionarla tenemos que prestar especial atención a los golpes, las arrugas o los puntos blandos e intentar hacernos con las que muestren la piel más lisa y sin golpes, de esta manera nos aseguraremos que aguanten más tiempo en condiciones óptimas. Una manzana en perfecto estado tiene que presentar una pulpa firme, aromática y su textura no tiene que ser arinosa.

En cuanto a sus propiedades nutricionales la manzana es una de las frutas más ricas de la dieta. En su mayor parte es agua, un 85 por ciento. También encontramos en su composición vitamina E y vitamina C, aunque en pocas cantidades, fibra y potasio. La manzana es una fruta de invierno que presenta propiedades antiácidas, antodiarreicas, laxantes, diuréticas, depurativas y sedantes.

La pera: Otro producto muy común en los fruteros durante los meses más fríos del año es la pera. La pera es otra fruta de la que existen un gran número de variedades (Buen cristiano William`s, Limonera, Buena Luisa Avranches, Barlett, Anjou, Bosc, Comice, Blanquilla, Conferencia, De Roma). Es originaria de Europa Oriental y Asia Occidental y en la actualidad los principales países productores son China y España.

Como fruta de invierno a la pera le pasa lo mismo que a la manzana. Es una fruta que está presente durante gran parte del año pero su momento de mayor consumo es en invierno. Las variedades más invernales son la Coscia, la pera de Azúcar verde, la Leonardeta, la Trinidad y la Avate Fetel.

En el mercado tendremos que procurar elegir las que muestren un aspecto más sano. Para saber si están maduras, lo mejor es presionarlas suavemente con el dedo, si ceden levemente es que están en su punto exacto. Una vez en casa lo mejor que podemos hacer es sacarlas de cualquier envoltorio y guardarlas en un lugar fresco, seco y oscuro.

La pera es agua en su mayor parte y destaca por sus aportes en azúcares y fibra. En cuanto a los minerales, el potasio es el más abundante.