¿Quién inventó el chocolate?

No hay acuerdo a la hora de establecer el origen exacto del chocolate, aunque sí es posible hacer un recorrido aproximado por la evolución histórica de este irresistible alimento. Blanco, negro, con leche, en tableta, a la taza, con frutos secos, en forma de bombón, frío, caliente… ¡Viva el chocolate!

El chocolate deriva del árbol del cacao, y éste procede de América del Sur. Ahí está el punto de partida, aunque mientras algunas fuentes afirman que esta especie vegetal comenzó a destilarse en la zona del Amazonas y después se extendió hasta México, otras aseguran que fue justamente a la inversa.

Lo que es seguro es que el chocolate comenzó siendo una especie de cerveza, un producto obtenido de la fermentación del cacao que adquirió especial relevancia en tiempos de los mayas y los aztecas. Tal es así que el mismísimo emperador Moctezuma bebía con frecuencia una taza de cacao diluido en agua. Posteriormente llegarían los colonizadores -Cristobal Colón, Hernán Cortés…- y con ellos la popularización en Europa de tan singular bebida.

El chocolate adquirió fama entre las clases altas europeas en el siglo XVI y se extendió como la pólvora en el XVII como alimento líquido y bebida medicinal, no tanto como un producto relacionado con el placer y la compañía. Paralelamente, se incorporó el azúcar al preparado y fueron surgiendo personas y empresas de prestigio que hicieron del chocolate un arte en países como Italia, Francia, Alemania, Inglaterra, Bélgica o Suiza.

Algunos personajes importantes relacionados con la evolución del chocolate fueron el inglés Jhon Cadbury, creador en 1842 del primer chocolate para comer; el también británico Joseph Frey, que presentó poco después el primer chocolate en tableta; el suizo Henry Nestlé, inventor de la leche condensada, y su compatriota Daniel Peter, a quien se atribuye el lanzamiento del chocolate con leche.